miércoles, junio 18, 2008

La libreta y las velas, parte V

V


Tres Cuatro Cinco eventos destacados:

1) Ya tengo mi vela personal. Ahora es más cómodo escribir, pues con la mano derecha puedo sostener mi libreta. A veces hay que abrir el hocico y decir las cosas, expulsarlas, hacer que nos defiendan.

2) Por fin entra un conocido al cafetín éste. Me ha saludado y hemos conversado un par de minutos, él de pie, yo aplastado en la silla. Hablamos del fenómeno de los abrazos gratis y de la Feria del Libro. Luego se despidió y se sentó con los suyos, en una mesa ubicada al frente de la salida. Ahora ya no me siento tan solo, aunque a estas alturas eso no es muy bueno, porque también me siento vigilado. Joder.

3) Soy el nuevo hongo (que en el lenguaje urbano significa ‘solitario’) de este café. Se han llevado ya las dos sillas que acompañaban a la mesa-y a mí, de paso-, lo que quiere decir que ya se dieron cuenta. Nunca estuve esperando a alguien, a pesar de que en estos momentos aun conservo la nimia esperanza de que alguien, me conozca o no, llegue y le arranque una silla a otro para sentarse a hablar conmigo, y que todo sea por su cuenta, así que creo que estaré solo por lo que me queda de tiempo y moneda. Por fortuna tal cosa ya no me importa mucho.

4) Regresó la electricidad, y trajo por vez tercera la cortina de música, y nuevamente el volumen está un poco estridente para mi gusto. La doña luz llegó a los 4 minutos de haber llegado la vela, y cuando estaba yo más embebido en la escritura en tiempo real, la boca de la dulce mesera generó viento frente al fuego de la vela y le mató. Me di cuenta de ello porque los restos que colgaban en el aire me entraron en los ojos. No me pasó nada, gracias a los dioses.

5) Estoy en un estado de emergencia creciente. Tengo ganas de ir al baño, y como estoy solo, si me levanto de la silla las aves rapaces que tengo al frente, al pie de la entrada de esta sección del café, me quitan la mesa y sanseacabó, me tendría que ir, y no quiero aun porque hace mucho que no escribo sino para lo necesario, y me siento bien añadiendo letras vagabundas en la libreta barata, y a pesar en el sudor en las manos y la vejiga haciendo pucheros, quiero seguir y tomarme otro tinto o lo que sea, maldito frapé, por su culpa me encuentro en esta encrucijada. ¿Por qué lo pedí, carajo? Tengo que pensar en una estrategia… Ya se. Pido otro tinto, aprovecho que el conocido todavía está echando carreta y se puede estar quedando otro rato para que me cuide la maleta y la mesa, y voy rápido, me descuelgo y regreso poderoso, recupero mis dominios y sigo con el tinto. Es un buen plan, veremos cómo va.

sábado, junio 14, 2008

Resultado de la prueba con BlogJet

No necesito hacer cálculos diferenciales ni establecer correlaciones. A mi parecer, BlogJet apesta. No me permite incluir las etiquetas que ya existen en el blog; ni siquiera me deja crearlas. Por eso apesta.

jueves, junio 12, 2008

Post de prueba de BlogJet

Estoy ensayando un programa que me sirve para hacer las entradas sin tener que ingresar a Blogger directamente. Esta entrada la hice con el programa. Parece que es bueno, aunque hay un detalle que no me agrada, y es el de las etiquetas, pues no salen las que tengo predeterminadas, obligándome a escribirlas de nuevo, en los casos donde ya existen. Espero encontrar una forma de facilitar esa vaina.

miércoles, junio 11, 2008

La libreta y las velas, parte IV

IV

Parece que aun no se han dado cuenta de que probablemente el único señorito de todo el maldito café que necesita una vela prendida en la mesa todavía no tiene un ejemplar a su lado derecho (si la ponen al lado izquierdo se puede caer). Es culpa de mi crianza: mi padre no pide a gritos las cosas cuando no se las traen a tiempo (al menos en cuanto a los restaurantes), solo se queja con los que le acompañan y al final dice que no vuelve a “ése sitio donde son tan groseros”. Me pasa igual, aunque yo no me quejo con otros, total, es mi responsabilidad si no me quejo. Supongo que en ese caso debería haber buscado una forma de llamar la atención menos extraña que la de ahora, iluminando la libretita con la linterna, escribiéndole encima, desesperado. Si la hubiera pedido hace un rato ya la tendría en estos momentos en mi mesa, y entonces ya no tendría que escribir sobre esto. Bah, no me importa, no me incomoda mucho. Bueno, tal vez un poco, pues ahora mi mano derecha se está agotando por sostener la linterna-celular y está sudando; también yo estoy sudando; la libreta se me mueve con cada rápido lapicerazo; y ahora siento que los presentes me miran a hurtadillas y se están burlando del loquito que escribe y escribe como un loquito. Anuncio en tiempo real, señoritas y señoritos (tanto por condición como por convicción), me estoy cansando. Cansando y temblando. Voy a pedir una vela, carajo.

lunes, junio 09, 2008

Lo que ya no es una infamia

Sigo compartiendo con vosotros lo que mis ojos y oídos han visto ya. No pienso establecer una sección de videos (vamos, que para eso hay otras páginas dedicadas mucho mejores), incluso si la sección de chucherías se ha llenado solo de posts de Youtubadas; pero de vez en cuando no hace daño un elemento de estos.

Hace un buen rato vi un repetido de un programa de Later... With Jools Holland, en él conocí la música de Rufus Wainbright. Canta muy, muy bien... Rayos, ¿Será que se nota que no quiero hablar mucho de Rufus? Ya el que quiera buscará por la atarraya, incluso dejé por ahí un enlace para que miren. Por ahora el vídeo, tomado de una presentación del 2005 en el citado show. Lo ven y me dicen cómo les fue.


Rufus Wainwright - Waiting for a Dream


La libreta y las velas, parte III

III

You know that it would be untrue
You know that I would be a liar
If I was to say to you
Girl, we couldn't get much higher
Come on baby, light my fire
Come on baby, light my fire
Try to set the night on fire…

Ahora me detengo un momento para presenciar con mis oídos el solo de teclado de Manzarek.

(…)

Mientras pasa la canción, me doy cuenta que el estéreo de la canción es fiel a la sesentera costumbre de separar los instrumentos entre los dos parlantes, y eso hace que el solo de guitarra o cítara (o de guitarra simulando cítara, no lo sé) esté mostrándose al otro lado del café, y solo pueda escuchar un tenue sonido de psicodelia desde mi asiento. En la mitad del segundo solo, la electricidad se rebeló de nuevo y se fue llevándose a los Doors con ella. Como hace rato que se habían llevado ya las velas, confiados en que tendrían una luz juiciosa, estoy en estos momentos escribiendo estas líneas con la luz de la linternita de mi celular. Nunca me has fallado… gracias, N**ia 1108.

En las mesas del fondo detrás de mí y como a dos metros y medio, un grupito disidente del silencio hizo sonar una musiquita de emergencia, con un aparatito que jamás veré. El toque de música industrial se ve extraño aquí, pero al menos hay una cortina. Uhmmm… afuera todo se puso muy oscuro, parece que un apagón se hubiera devorado media ciudad, y ahora me da miedo irme. Solo si me entra el espíritu aventurero salgo a la calle, con la luz de mi fiel celularcito y la de los carros y motos que no dejan de pasar ni con los apagones. Si eso no pasa, pido otro café.

sábado, junio 07, 2008

La libreta y las velas, parte II

II

Antes, el problema era la ausencia; ahora es la exageración. Le han sabido subir el volumen a esos condenados parlantes, como si todos aquí estuviéramos internados en una selva, a varios metros de distancia de los bicharracos ésos… he de agradecer que al menos no se ensañaron tanto como otras noches… caramba, serán sordos y odiarán la voz baja estos (in)eficaces…

Ya han pasado varios minutos, y cada vez me voy sintiendo más solo. Tengo ganas de irme a mi casa, pero ya no puedo: me acaban de plantar la taza de tinto justo en frente (y casi que en mi frente), como si me hubieran puesto un cronómetro prendido. Ni la dulce mesera que me trajo la taza se dio cuenta de lo solo que estoy… o tal vez sí, no le importará… ohh, pobre yo… bueno, basta ya de autocompasiones, no sirven ni para un día de permiso en el trabajo.

jueves, junio 05, 2008

La libreta y las velas: introducción y parte I

El siguiente texto lo escribí el 4 de junio de 2008, al nacer la noche. Me divertí como enano escribiendo, pues no recuerdo haber hecho algo semejante. No me he inventado nada nuevo en torno a las teorías literarias, solo ejercité la mano, pero eso es lo que me alegra... El texto tiene 8 partes; conforme vaya dejando la pereza, iré transcribiendo cada parte y la iré subiendo, cada una en un nuevo post. Subiré las partes con apenas algunas correcciones, por lo que si alguien tiene alguna observación, juicio o querella con respecto a las partes que vayan apareciendo, lo puede comunicar en tranquilidad, vamos, que no muerdo. En cuanto tenga todas las partes en el blog, haré un nuevo post con el texto completo, con revisiones, añadiduras y lo que se enrede en el camino. Nos vemos.



La libreta y las velas (título tentativo)


I


Algo bueno que he notado de las libretitas, agendas de bolsillo y similares, es la capacidad de poder usarlas en cualquier parte, sin tener que verse encartado por su tamaño en el caso de las agendas grandes, sin tener que abrir la cubierta dura y sin tener que correr el riesgo de pensar en ésas posibilidades que evitan de esta forma escribir y dejan escapar miles y miles de letras con buenas intenciones, por el orgullo imbécil de no querer anotar por el hecho de tener una agenda demasiado grande para los sucesos espontáneos... Es una pena que no haya notado tal detalle sino hasta este momento, cuando me encuentro a la luz de una vela en un Café del centro (vela puesta no por el hecho de agregar el ambiente taciturno que al Café le hace falta sino por conflictos con la electricidad, pero que en la noche de hoy le sienta de maravilla), con un frapé al lado derecho y completamente solo (vaya que puede uno sentirse solo aun con las gentes por todos lados, como si fueran ratones con queso), y me dieron ganas de escribir acerca de lo que estaba percibiendo en el cafetín de siempre con espermas en lugar de focos, por la ausencia de luz eléctrica; la sensación es... uhmmm... volvió la electricidad, y ahora el lugar parece lo que parece siempre, un restaurante familiar con ambiente tradicional (escribir en tiempo real es extraño, y más cuando el norte del texto cambia conforme el entorno también cambia), y ahora que la música cambió de lugar con la ausencia de luz, tenemos eso, el vacío sonoro, ése que se siente raro, como si se necesitara una "cortina" y no se tuviera cuando se necesitara... y ahora la música vino un rato y volvió a irse, y su partida parece sincronizada con la llegada de un hombre extraño, que repartió unas hojas por las mesas de atrás, pidiendo colectas sobre qué se yo (no leí lo que había en el papel, solo se lo devolví al señor), incomodando a los dueños del Cafetín y algunos de los que estamos sentados, solos, escribiendo cosas en tiempo real en una libreta barata -muy barata, agrego-, sobre una mesa del tal Café.

sábado, mayo 31, 2008

Lo que me de la gana

He dejado a la deriva a este pedazo de bits tantas veces que ya no importa si me disculpo o no. ¿Para qué hacerlo, si no hay un sentimiento de culpa suficiente como para retomar en el acto la tarea de escribir aquí? Pienso que, aunque conviene mucho el pedir disculpas a los efímeros lectores, en caso de que en algún instante de sus vidas el hecho de no encontrar nuevas entradas en este blog les resultara ofensivo, ésas disculpas corren el riesgo de no lograr el cambio, así que se quedan por ahí, esperando el momento en el que se conviertan en disculpas efectivas, en las Súper-Disculpas que salvan al mundo de momentos incómodos, aun sabiendo que jamás llegarán a ver la luz. Sencillamente he decidido hacer lo que me de la gana con este blog, aunque supongo que eso es lo que he venido haciendo en todo este tiempo. Hehehehe, qué bien eso de tener un medio con tanta libertad... sé que no es total, que varios bloggers han posteado temas censurablemente sabrosos y han perecido para la atarraya por decir lo que querían; aun así, tener un blog es una experiencia de libertad muy estimulante. Tengo la libertad de escribir lo que quiera, dejarlo sin correccicones, ponerle los colores que quiera a la plantilla y postear mil veces en un día o abandonar el blog, dejarlo a la deriva. Saber que se puede hacer todo eso es enriquecedor, digo yo. Si no están de acuerdo, les encargo un rábano, que no he visto uno. Nos vemos, de pronto posteo algo en estos días, o hasta que se me pase la euforia de la sensación de libertad bloguera...

jueves, diciembre 06, 2007

La Liszta: Datos sobre el Frailejón Desnudo

Si alguien lee este blog, lanzo al aire de unos y ceros una pregunta: ¿Debo anunciar mis actualizaciones de La Liszta con una entrada nueva cada vez que realizo alguno de los puntos de la misma, usando algún modo automático o manual, o simplemente hago el anuncio en La Liszta que creé para tal propósito? Lo más probable es que nadie me responda -si alguien lo hace le daré 4 o 5 gracias-, así que yo me responderé en los próximos días. Por ahora, anuncio que tengo una entrada sobre el Frailejón Desnudo. Es todo, lamento no tener nada más para ofrecer. Para próximas ocasiones, compraré en el mercado galletitas, o algo así.

La Lista ahora es la 'Liszta'

Sí, cumpliendo con uno de los puntos de la lista que redacté hace ya varios meses, le cambié el nombre a La Lista. Con la inclusión de la Z hago un extraño homenaje a Franz Liszt. Espero que al músico no le moleste.

martes, noviembre 27, 2007

Acerca del Frailejón Desnudo

He de cumplir con mi deber, después de dos meses de obtusa ausencia.

El Frailejón Desnudo, además de ser el nombre de este blog, es un personaje de un intento o proyecto de cuento que realicé hace varios años. Nació como un amigo del personaje principal, el Sol Invertido y Satanizado, que iluminaba y era "tomado" por quienes lo conocían y se pasaba la vida tratando de aclarar a desconocidos de que no tenía tendencias homosexuales (aunque no estaba en contra del movimiento gay) ni pertenecía a algún culto satánico; además gustaba de beber diferentes clases de café con el Frailejón Desnudo, mientras hablaban de pequeñeces intelectuales, como los errores discutibles de El Principe de Nicolás Maquiavelo y otras bagatelas, en el café Más Cercano, ubicado a media hora en tren de la población más cercana. En mi intento de cuento, el Frailejón Desnudo tenía un papel secundario y no muy desarrollado, pero ahora me interesa más profundizar en él que en el Sol Invertido y Satanizado... tal vez le puse un nombre muy largo, no lo sé. Por lo pronto, quiero continuar con la historia, modificar lo que ya hice y sacar muchos elementos nuevos. Espero que, más adelante, tenga algo que mostrar en este espacio; por el momento tengo esta información. Es un alivio... luego de tanto tiempo, por fin hice algo de La Lista... Seguiré cumpliendo, pero no prometeré nada, lo juro...

domingo, septiembre 16, 2007

Otra infamia

Hace días he estado pensando (¡He estado pensando!) que, con la escasez de entradas que padece ésta bitácora, la inclusión de nuevos vídeos desde el Youtube solo dejaría ver de nuevo esta falencia. Seguí pensando (¡Vaya! ¡Seguí pensando!) y decidí que pensar algo así es estúpido, o por lo menos exagerado, pues de todos modos muestro algo que me interesa y que quiero compartir, además que así no olvido algo muy importante que tengo en el pensamiento desde que lo hice funcionar: puedo hacer con mi blog lo que se me dé la gana, y hasta que la censura caiga sobre mí como un pescado grande y muerto en caso de que haga algo que no es guste, seguiré haciendo lo que me venga en gana, al menos con mi pedazo de web. Y por las entradas que nadie se preocupe, que seguiré escribiendo, así sea por gotas...

No pierdo más tiempo entonces, dejo un par de vídeos del Youtube para que los disfruten y conozcan algo de lo mejor del prog. Desde Holanda, una de las mejores bandas que he conocido. Focus, con su tema Hocus Pocus, en una presentación del '73. Sin palabras.


Focus - Hocus Pocus




Y he aquí otro vídeo de los mismos tipejos, para que sigan deleitándose con buena música:


Focus - Sylvia



miércoles, septiembre 12, 2007

Problemas y resoluciones

Cuanto más ando los caminos del bloggerismo, más me voy comiendo el cuento. No llevo ni dos meses y ya tuve la primera preocupación relacionada: la resolución de pantalla. Les planteo la situación a manera de charla casual, para no complicarnos.

He visto que la resolución de pantalla más usada por los usuarios es la de 1024 x 768, pero como mi hermano y yo compartimos este pedazo de chatarra, y como mi hermano se queja de que está más emproblemado con la visión que yo, nuestra resolución es la de 800 x 600, cosa que afecta mucho nuestra visión virtual. Con esta resolución vemos las cosas en pantalla más grandes, más gruesas, más macizas, y todo lo que creamos lo vemos grande, grueso, macizo... el problema es que no toda la gente visitante e itinerante que pase por este blog verá las cosas de la misma manera que nosotros, y por esto suceden cosas feas como que, por ejemplo, el Header del blog se vea muy chiquito y se corra hacia la izquierda. Y todo simplemente porque mi resolución es una y la de otros es otra, por más coloquial que llegue a sonar. La situación, puesta como metáfora, resulta muy adecuada, pues expresa la idea de que todos tenemos una perspectiva deferente para mirar las cosas, y que es muy difícil que otros vean las cosas como nosotros las vemos. Tan solo hay una cosa, y es que la tal metáfora, aunque muy bonita, no me interesa en lo absoluto. Sólo quiero tener el tiempo suficiente para arreglar mi header o crear otro para este blog, y mientras tanto, quito el header y dejo el título con la leyendita así nada más, hasta que me encuentre con algo más presentable.

Como pueden ver, ya me he comido el cuento. Y hasta con digestión incluida.

martes, septiembre 04, 2007

Carajo... - Número 3

Carajo... Vuelvo al blog, deseoso de hacer alguna cosa, y me encuentro con que sigo sin ningún tema para escribir... en estos momentos estoy como este smile, que de smile no tiene nada. Bueno... sí tengo tema para escribir algo, así que les tecleo que las imágenes que incluyo en la sección 'Carajo...' las hago yo. Tengo como programa de uso el primitivo y abominable Paint, ése que viene predeterminado con cualquier versión de Windows que se consiga por ahí; debo decir que, sin embargo, hora estoy usando uno que se llama Paint.NET, que es como el Paint pero con cara de Corel Draw, es muy bueno y fácil de usar. Para quien lo quiera descargar, aquí lo pongo. En fin, de eso no estaba hablando originalmente, así pues continúo.

Un objetivo que de alguna u otra forma tengo claro para este blog, es que toda imagen que utilice debe ser creación mía (imágenes creadas de cero, fotos) o tener licencia del tipo Creative Commons (para quien no sepa, una wikipeada para que se entere), no tanto para evitar problemas de copyright, sino porque sí, porque me gusta, porque puedo y no me da miedo, por el simple hecho de que de esa forma puedo darle un aspecto más propio a este espacio, que siendo mío es susceptible de que le pase lo que yo quiera, cuando yo quiera y como yo decida. Y creo que eso es bueno, pues es una expresión de mi libertad de ser creativo, de hacer mis propias cosas, sin deberle nada a nadie. Por eso, con cada Carajo... que vaya siendo publicado, aparecerá una ilustración propia, libre de cualquier ley de propiedad, que prueba -junto con el texto al que acompaña- que este blog es mío, mío y solo mío, y que si comparto sus letras y sus imágenes con ustedes, sucede porque quiero hacerlo, y nadie me presiona. De modo que el hecho de incluir imágenes propias tiene un significado más profundo del que pensaba, y eso me agrada mucho.

Me ha gustado escribir esta entrada. Ha significado volver aquí, a hacer algo que adoro hacer, así me quite horas de sueño, estudio o baño... y por fin no me estuve quejando por lo de siempre, que es el no tener tema para escribir. Puede que a la próxima vuelva a suceder, y es muy probable que pase, pero al menos, al término de esta entrada, no me preocupa. Tan sólo cuidaré el uso de lugares comunes, que es algo que me inquieta. Por lo demás, que sea (y que así sea) lo que se me dé la gana.