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martes, octubre 20, 2009

Carajo... Entrada especial

Carajo... Parece que la he cagado. Me puse a mirar donde no era y cambié la plantilla del desgraciado pedazo de bitácora que tengo. Imagino que los que habrán visitado este blog antes se habrán dado cuenta del cambio abrupto. Bueno, lo se, la anterior plantilla tampoco era una maravilla: era genérica, la fuente era muy pequeña, y había que realizar muchos cambios. Pero es que...

Pero... Pero...

Pero nada. El cambio no fue lo mejor pero me hizo dar cuenta que lo que tenía antes tampoco estaba ni se veía bien, y que el cambio era necesario. Lo angustioso es que ahora tengo que hacerle mejoras en poco tiempo a este blog de las mierdas, si no quiero que me pase de nuevo lo que ya me pasó una vez: que me dio flojera (sí, de esa bien colombiana que a veces da de repente) y abandoné el blog por un año. Solo quiero ahora un comentario, uno solo, acerca de qué hacer con esta bitácora deshidratada; no se, alguna idea acerca de alguna imagen de acbecera, alguna plantilla nueva, palabras de aliuento o esputos digitales en puntos concretos, lo que me pueda servir. Cuando lo reciba seré dichoso... Estaré esperando, aunque no mucho, para que no se diga que dependo tanto de los posibles lectores... así eso no me lo crea mucho.

¿Cabe en este contexto un XD?

martes, septiembre 04, 2007

Carajo... - Número 3

Carajo... Vuelvo al blog, deseoso de hacer alguna cosa, y me encuentro con que sigo sin ningún tema para escribir... en estos momentos estoy como este smile, que de smile no tiene nada. Bueno... sí tengo tema para escribir algo, así que les tecleo que las imágenes que incluyo en la sección 'Carajo...' las hago yo. Tengo como programa de uso el primitivo y abominable Paint, ése que viene predeterminado con cualquier versión de Windows que se consiga por ahí; debo decir que, sin embargo, hora estoy usando uno que se llama Paint.NET, que es como el Paint pero con cara de Corel Draw, es muy bueno y fácil de usar. Para quien lo quiera descargar, aquí lo pongo. En fin, de eso no estaba hablando originalmente, así pues continúo.

Un objetivo que de alguna u otra forma tengo claro para este blog, es que toda imagen que utilice debe ser creación mía (imágenes creadas de cero, fotos) o tener licencia del tipo Creative Commons (para quien no sepa, una wikipeada para que se entere), no tanto para evitar problemas de copyright, sino porque sí, porque me gusta, porque puedo y no me da miedo, por el simple hecho de que de esa forma puedo darle un aspecto más propio a este espacio, que siendo mío es susceptible de que le pase lo que yo quiera, cuando yo quiera y como yo decida. Y creo que eso es bueno, pues es una expresión de mi libertad de ser creativo, de hacer mis propias cosas, sin deberle nada a nadie. Por eso, con cada Carajo... que vaya siendo publicado, aparecerá una ilustración propia, libre de cualquier ley de propiedad, que prueba -junto con el texto al que acompaña- que este blog es mío, mío y solo mío, y que si comparto sus letras y sus imágenes con ustedes, sucede porque quiero hacerlo, y nadie me presiona. De modo que el hecho de incluir imágenes propias tiene un significado más profundo del que pensaba, y eso me agrada mucho.

Me ha gustado escribir esta entrada. Ha significado volver aquí, a hacer algo que adoro hacer, así me quite horas de sueño, estudio o baño... y por fin no me estuve quejando por lo de siempre, que es el no tener tema para escribir. Puede que a la próxima vuelva a suceder, y es muy probable que pase, pero al menos, al término de esta entrada, no me preocupa. Tan sólo cuidaré el uso de lugares comunes, que es algo que me inquieta. Por lo demás, que sea (y que así sea) lo que se me dé la gana.

lunes, julio 02, 2007

Carajo... - Número 2

Carajo... el tiempo pasa y ni saluda... me puse a recordar, cuando comencé a escribir esta entrada, y hallé que, haciendo malas cuentas, he visitado con frecuencia a la atarraya desde hace más de 7 años. No recuerdo cuándo fue la primera vez que vi un blog o Weblog, pero desde ese encuentro nació, poquito a poco, cierto interés de mi parte en este mundillo. El fenómeno de los blogs y bloggers era en esos años algo muy grande, comparable ahora a la proliferación increíble de servicios como la Mensajería Instantánea, los P2P (con ayuda de la 'Mula' y Limewire), los Myspace, el tal Flickr, Youtube y similares, los Podcasts y muchas chucherías más que andan de modas en estas fechas. Pero después de varios años y con tantas cosas pasajeras, he visto que el fenómeno de la blogmanía no ha decaído, tan solo ha cambiado. No recuerdo qué hacían antes (supongo que no hacían mucho), pero ahora los bloggers cuelgan vídeos, hacen emisoras de radio a su medida, muestran sus creaciones (nomás en este blog hay algunas muestras), y muchas otras cosas, mostrando el poder indestructible del blog, con el cual cualquier parroquiano puede decir lo que quiera, acomodarlo como quiera y mostrarlo a quien quiera. Está bien, es algo interesante, sin duda alguna, eso de poder hablar de cosas que van desde los avances de un profesor en un importante proyecto de ciencias hasta de lo que el blogger tuvo que hacer para almorzar fríjoles con pezuña esa tarde sin ser molestado. Y esa libertad ha hecho que muchos blogs sean bastante visitados, pues hablan de las más variopintas pendejadas y son siempre actuales, únicos, "impredecibles"...pero eso es lo que hace que de un tiempo para acá me sienta muy presionado, porque muchas de esas bitácoras exitosas tienen muchos elementos en común, los cuales veo como fórmulas, como patrones para seguir, y eso me desespera un poco, pues siento como si tuviera la obligación de ceñirme a su fórmula de éxito, a la técnica que ha hecho que todos los demás blogs sigan vigentes... ¿Pero a qué precio, por los dioses, a qué precio?

Caramba, me he ofuscado sin razón en tiempo récord... y con razón al mismo tiempo, pues estoy repitiendo una de las fórmulas: escribir como se habla. Llevo seis entradas escribiendo como hablo. Y no sé que tan malo o bueno pueda ser, pero como se hace en los blogs de moda (que no se exactamente cuales son pero que sé que existen) entonces "creo que no hay problema". No se a dónde pueda llevarme esto de escribir como hablo. Lo sé, no es un fiel reflejo de la forma en la que normalmente hablo, pero se acerca mucho. Y eso puede ser malo, si me dejo llevar demasiado. Estaría escribiendo sin pensar, y lo estaría haciendo la mayoría del tiempo, por pura costumbre. Por fortuna, y yéndonos al terreno tonto de los lugares comunes, pienso que mi travesía apenas comienza. Iré, con el tiempo, pensando más en lo que voy a escribir, para que no salga tan automático... mmmm, tampoco es tan malo eso del automatismo, tal vez lo haga de vez en cuando... mientras tanto, quiero dejar el vicio de escribir lo que digo. Y comenzar otro, que no veo mucho en los blogs, pero que sería genial si un día fuese su víctima: poder escribir lo que pienso, sin interferencias, pues a veces pienso cómo podría ir diciendo las cosas que quiero decir, y me salen de rechupete. es difícil, pero una vez atrapadas las palabras, las arreglo, las peino un poco y las acicalo, y listo. Así dejaría tanta joda con los blogs famosos, y no seguiría, con disimulo, sus formas y sus elementos de éxito. Bueno, a decir verdad, ya no les seguiría tanto lo de escribir como hablo, pues en las otras cosas que hago aquí no hay mucha copia. y pensándolo mejor, si la hago, ya no importa. Borges dijo, citando a Salomón: "Toda novedad no es sino olvido". Y como yo le creo (le tengo una fe muy ciega), dejaré de preocuparme. Me preocuparé después, que ya habrá tiempo. Ojalá no se me olvide...

lunes, junio 25, 2007

Carajo... - Número 1

Carajo... Vaya que me es difícil escribir, al menos en mis condiciones actuales. El televisor berreando justo detrás mío, mi hermano interrumpiendo a ratos, el ruido de la calle -que a veces es más y a veces es peor-, la luz del día que pega en el monitor y no me deja ver bien lo que estoy tratando de escribir, y un sinnúmero de fenómenos insignificantes por sí solos, pero que juntos conforman un gran fenómeno insignificante que llega a ser fastidioso, y mucho. Y sumado al hecho de que me distraigo el 999.9% del tiempo mirando pendejadas en la red, entre blogs, páginas de minijuegos en flash, vídeos en Youtube o similares, revisión un poco obsesiva del correo y un poco de MSN, puedo ver que sí, que efectivamente me es difícil escribir, al menos en mis condiciones actuales. Se que ya dije en las primeras líneas eso de que me es difícil escribir, pero como me es tan, pero tan difícil, lo reitero, como una forma de recordármelo, y no sólo para ese propósito, sino también para saber que si sigo escribiendo a pesar de lo difícil que es, puedo estar seguro de que estoy haciendo algo por mi quimera, léase utopía. Mi sueño de poder escribir algo que se quede un buen rato en la mente de cualquier persona, si es más de una, mejor. Mi quimera es escribir algo que no sea un éxito del verano, como pasa con la Máquina del Mercado de la Música, sino que dure un poco más, digamos unos 60 veranos. Porque si de algo me he dado cuenta es que en mi actualidad (quizá en un futuro eso cambie) quiero ser conocido, apreciado, publicado... deseos casi imposibles, ¿No? bueno, de ahí mi quimera. No espero un reconocimiento inmediato: mis letras aun no pasan de mediocres. Así que no tengo afán. Espero ser reconocido a mediano plazo, signifique lo que signifique. Tengo, sin embargo, una opción a corto plazo: si lo que escribo me gusta, ya le gusta a alguien... será una perogrullada, pero saber eso podría servir de algo. Evitaré el afán, tal y como he dicho. Poco a poco el bodoque que tengo por párrafo se irá separando en partes más concretas, mi estilo se irá puliendo con ayuda de la lija de una buena crítica, mi coherencia mejorará, y todo lo que quiera decir podré ponerlo en el papel, tal y como lo imagine. Por ahora, y para ser fieles a eso de mantener la calma, hasta aquí llego, porque que sé muy bien en que este ladrillo la coherencia hace rato que se fue a su casa. Ni yo se lo que ya estoy tecleando. Me voy a dormir.